En intervención educativa hablamos mucho de conducta, pero poco de contexto. Y sin contexto no hay análisis real. Cuando un alumno se desregula, solemos intervenir sobre la respuesta visible. Pero muchas veces la verdadera intervención está en el entorno: estructura, previsibilidad, carga cognitiva, nivel de demanda, estímulos. La conducta no aparece en el vacío. Es una respuesta adaptativa a lo que el sistema exige. Como profesionales de la atención a la diversidad, quizá deberíamos incorporar de forma sistemática la “auditoría del entorno” antes de diseñar cualquier plan de intervención. Porque a veces educar no es corregir más. Es rediseñar mejor.
#PedagogíaTerapéutica #AtenciónALaDiversidad #EducaciónInclusiva #RegulaciónEmocional #FuncionesEjecutivas
Si te ha gustado el artículo del blog, haz clic en el corazón. Esto nos ayuda a ofrecer artículos de interés para nuestra comunidad de docentes.