





Con estas plantillas de casitas de setas diseñadas con cariño crearás con tus alumnos preciosas siluetas para la ventana. Este material es perfecto para fomentar la creatividad y la motricidad fina de tu clase y, a la vez, crear una decoración de otoño mágica.
Así de fácil: los niños colorean las casitas de setas con lápices de colores o acuarelas según su imaginación; con acuarelas los colores brillan especialmente bien. Después las recortan con precisión, lo que entrena la motricidad fina y la concentración. Por último, un pequeño truco: pinta la parte trasera con un poco de aceite y la luz atravesará el papel.
Ideal para Plástica, trabajo libre o sustituciones en otoño. Las casitas terminadas convierten la ventana del aula en un pequeño pueblo de setas.
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