Controlar la impulsividad en niños/as, con o sin TDAH, es una de las tareas más complicadas a la que nos enfrentamos profesionales y padres en nuestro día a día. Pero tenemos que estar preparados, pues abordar este comportamiento de manera efectiva es fundamental para su desarrollo.
Ten en cuenta que la impulsividad y los berrinches y frustraciones son una parte natural del desarrollo infantil. Tenemos que ser conscientes de ello y ser capaces de reconocer las diferencias individuales y el ritmo de aprendizaje de cada niño/a.
Aquí te proporciono estrategias prácticas para manejar la impulsividad y fomentar un crecimiento emocional saludable del niño/a.
PASO 1: Autoconocimiento. Establecer un canal de comunicación abierto con los niños/as les permite expresar sus emociones y pensamientos. Fomenta un ambiente donde se sientan seguros compartiendo lo que les preocupa. Enseña técnicas de AUTOCONOCIMIENTO. Los niños/as deben aprender a identificar y reconocer las emociones de manera saludable, a conocer qué emociones experimentan, en qué situaciones se dan, qué les hace sentir enfadados, que les hace sentir felices y un largo etcétera. Recuerda que el desarrollo de la INTELIGENCIA EMOCIONAL tiene diferentes fases, y no podemos saltarnos ninguna de ellas.
PASO 2: Enseñar estrategias de autorregulación. Proporciona herramientas prácticas para que los niños /as aprendan a autorregularse. Enséñales que está bien sentir todas las emociones, no intentes reprimirlas. Las emociones tienen sus funciones y está bien experimentarlas. Pero claro, enséñales que tenemos que aprender a manejar nuestra conducta en función de la emoción que estemos experimentando. Te dejo algunas técnicas de autorregulación:
Te dejo aquí un Pack con materiales que puede ser realmente útil para abordar el paso 1 y 2. Yo los uso en consulta habitualmente y dan resultados extraordinarios, te lo aseguro.
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PASO 3: Establecer rutinas consistentes. La consistencia brinda seguridad a los niños /as. Establece rutinas diarias claras, ya que puede reducir la impulsividad al proporcionar estructura. Puedes usar una ECONOMÍA DE FICHAS. Te explico en qué consiste.
La economía de fichas se utiliza comúnmente en entornos educativos, clínicos y familiares para mejorar el comportamiento, especialmente en niños/as con trastornos del comportamiento o necesidades especiales.
PASO 4: Refuerzo positivo. Reconoce y refuerza positivamente el comportamiento deseado. Celebrar los logros pequeños fomenta la autoestima y motiva a los niños/as a controlar su impulsividad. Recuerda que no podemos cambiar conductas de la noche a la mañana. Por eso, recuerda este término: APROXIMACIONES SUCESIVAS. Se trata de dar pequeños cambios, pequeños avances, hasta lograr la conduta deseada.
PASO 5: Ser un modelo. Los niños/as aprenden observando. Modelar comportamientos calmados y reflexivos en situaciones estresantes les proporciona un ejemplo a seguir.
PASO 6: Establecer consecuencias lógicas. Asocia consecuencias lógicas a las acciones impulsivas. Al vincular naturalmente las consecuencias al comportamiento, los niños/as pueden entender mejor las implicaciones de sus acciones.
Para concluir, comentar que manejar la impulsividad en niños/as es un proceso continuo que requiere paciencia y empatía. Al implementar estas estrategias de manera consistente, no solo ayudarás a los niños/as a controlar su impulsividad, sino que también sentarás las bases para un desarrollo emocional saludable.
Isabel Corbacho
Psicopedagoga y maestra de Educación Primaria
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