En el mundo del Autismo a menudo nos encontramos con niñ@s que desarrollan lo que llamamos hiper o hiposensibilidades. Estas consisten en un aumento (hiper) o una disminución (hipo) de la capacidad de percibir alguno de los cinco sentidos así como del dolor.
La más común es la hipersensibilidad auditiva y la hiposensibilidad al dolor físico.
El trabajo en esta área es complicado, puesto que no hay ninguna norma estándar que cumplan las personas con TEA (Trastorno del Espectro Autista), sino que una persona puede mostrar un rango de sensibilidad infinitamente diferente a la de otra. Así pues, el vínculo terapéutico, una buena formación en TEA, así como una terapia personalizada a las necesidades del paciente deben ser imprescindibles para su evolución.
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