Son muchos los autores que hablan del juego y también, los que lo consideran como un elemento imprescindible y necesario en la vida de todo ser humano, especialmente en la de los niños y las niñas.
La mayoría de los autores. señalan que el juego es una actividad innata, que surge de forma natural y espontánea.
A través de él, los niños y las niñas se relacionan e interactúan con sus iguales, con los adultos y con su entorno. Por tanto, aprenden a desenvolverse con diferentes personas y van conociendo e interpretando el mundo que les rodea.
Con el, los niños y las niñas exploran su entorno, desarrollan su personalidad y expresan sus sentimientos y emociones. Además, fomentan sus habilidades sociales, sus capacidades intelectuales, resuelven conflictos, etc.
Así pues, teniendo en cuenta toda esta información, me planteo la siguiente pregunta:
¿Es el juego un recurso importante en la escuela infantil?
La respuesta a esta pregunta es sí.
¿Por qué?
El juego no sólo es una actividad placentera sino que aporta numerosos beneficios en el desarrollo social, intelectual, motor, lingüístico y afectivo de los niños y niñas (finalidad de nuestra etapa).
Permite practicar todo tipo de aspectos (gramaticales, funcionales, etc.) y con él, ellos y ellas se encuentran seguros.
Asimismo, en este caso, me gustaría destacar a Vigotsky.
Según este autor, el juego crea una zona de desarrollo próximo (ZDP) en el niño y niña de forma que, mientras está jugando, está siempre por encima de su edad real y de sus conductas habituales.
De este modo, el juego contiene en sí mismo una serie de conductas que representan diversas tendencias evolutivas y por ese motivo, es una fuente importante de desarrollo.
Nosotros, como educadores y educadoras, podemos observar que los niños y niñas mientras juegan, se divierten, imaginan, experimentan, crean un mundo fantástico (como señalaba Freud) se desenvuelven, se relajan si anteriormente ha realizado actividades que requerían más atención y sobre todo, que el clima en clase es bueno.
De esta manera, nos podemos dar cuenta que con el juego, los niños y niñas no sólo aprenden y se desarrollan, sino que también disfrutan. Por lo cual, es un recurso muy atractivo para ellos y ellas.
Asimismo, siempre, tenemos que tener en cuenta una serie de aspectos y actitudes cuando queramos incluir el juego como recurso en la escuela y que considero de gran importancia.
Por ejemplo, respetar el ritmo de los niños y niñas, la secuencia de juego y no acelerar nunca el desarrollo del mismo, entre otros.
Todo ello, ayudará y potenciará el desarrollo y aprendizaje de los pequeños, sintiéndose libres durante el juego.
Además, es importante tener claro que no se trata de que realicemos actividades lúdicas sin más.
En otras palabras, a la hora de plantear una actividad lúdica, tenemos que tener en cuenta los intereses, motivaciones, necesidades y edades del grupo al que va dirigido.
En definitiva, el juego es un recurso que necesitamos en Educación Infantil y por tanto, es imprescindible en nuestra etapa educativa, sin olvidarnos nunca de todos los aspectos que he ido comentando con anterioridad.

Por último, os dejo el link hacia una entrevista muy interesante, en la cual, se explica el importante valor educativo que tiene el juego en la escuela.
https://www.youtube.com/watch?v=WYf9r52Jhwg
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