A veces creemos que hacer un abecedario es solo elegir palabras lindas.
Pero… ¿Qué pasa si pensamos ese material desde los procesos de aprendizaje?
Cuando diseño un ABC, un silabario o un juego, me pregunto:
¿Qué procesos cognitivos estoy estimulando?
¿Qué tipo de dificultades podrían aparecer?
¿Cómo acompaño distintos ritmos?
¿Es accesible? ¿Es flexible?
Para mí, crear materiales no es solo “hacer imprimibles”, es pensar experiencias de aprendizaje.
¿Vos desde qué lugar diseñás tus recursos?
Me encantaría leer otras miradas 💬

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