24 páginas






Lidiar con el dolor y la frustración en clase no siempre es fácil. Principalmente porque todas las emociones necesitan un espacio. Por eso a menudo se dice: No estés triste: cuando una tarea no sale como lo esperado, si un alumno no terminó lo suficientemente rápido, si hubo una discusión …
Los alumnos pueden sentir que no se les toma en serio o que no hay lugar para sus sentimientos.
Con este pequeño cartel me gusta recordarme a mí misma que tengo muchas otras opciones además de decir: No llores ahora, estará bien.
Lo cuelgo en el aula y lo miro de vez en cuando. Y es sorprendente la frecuencia con la que esos pequeños recuerdos han sido útiles.
¡Diviértete enseñando!
Valoraciones y comentarios