10 páginas





Vamos a imaginar que tenemos una olla en el fuego. Este fuego son las circunstancias que rodean a nuestra vida, juntamente con creencias e interpretaciones que realizamos acerca del mundo.
La olla es nuestro mundo interior, este caldo que hierve son nuestras emociones, sensaciones, estados de ánimo que se cuecen todos juntos, se mezclan y son influenciadas.
Según lo que nos vaya ocurriendo, la llama de este fuego puede estar más alta o más baja, se va regulando a la vez que vamos cargando o aligerando con problemas, preocupaciones, y experiencias concretas. Las circunstancias si o si tendrán un efecto en lo que haya en la olla, calentarán menos o más pero ahí están.
Cuando nos está ocurriendo algo importante y relevante, el fuego aumenta de intensidad. Este aumento de intensidad provoca que el caldo del interior de la olla se caldee más aún y empiece a hervir. Es aquí cuando empezará el caldo a hervir, a hacer “chup chup”. En una olla cuando esto ocurre por lo general empieza a formarse vapor, este vapor puede ser la expresión de las emociones que saldrían por la cocina libremente. Muchas veces este vapor, esta expresión emocional nos suele molestar, ya sea porque es demasiado caliente, porque huele mal… y lo que tendemos a hacer para que no moleste es tapar la olla.
Valoraciones y comentarios