Imagínate un aula, llena de niños y niñas explorando, creando y siendo ellos mismos. Ahora, lleva esa imagen a un espacio de adultos, donde trabajan juntos en vez de competir, resuelven problemas y se sienten valorados y respetados. ¿Ves la conexión? Yo sí. Llevo más de dos décadas en el mundo ...